Piensa claro – Kiko Llaneras

Descripción

Sesión online – 27 de julio de 2024 –  Audio en IVOOX:  

 

«ESQUIVA LAS TRAMPAS DE TU INTUICIÓN Y TOMA DECISIONES MÁS ACERTADAS CON EL MEJOR MAESTRO DE LOS DATOS.

¿Qué secuencia de errores provocó la catástrofe de Chernóbil? ¿Cuál es el secreto de un superpronosticador? ¿Por qué tantos futbolistas nacen en enero?

HAZ QUE LOS DATOS TRABAJEN PARA TI.

El mundo es un lugar complejo, y los datos nos ayudan a entenderlo.

Los datos nos rodean. Se han convertido en un activo esencial, pero no solo para las empresas que se dedican a sacarles provecho, sino también para cualquier gobierno, institución o persona que quiera tomar mejores decisiones. Tanto si queremos escoger la escuela de nuestros hijos, como estudiar las ballenas, hacer fichajes de futbolistas o entender los grandes acontecimientos sociales y políticos, hoy es fundamental descifrar lo que nos dicen los números. Casi nada en nuestra vida vida quedará fuera. Cualquier cosa que nos interese, preocupe o seduzca puede beneficiarse de una mirada cuantitativa que resulta enormemente reveladora, valiosa y a menudo contraintuitiva.

En el mar de opiniones alrededor de toda noticia que genere debate, sobresale la voz de Kiko Llaneras, que lleva años dedicado a ordenar, interpretar y explicar los datos con sensatez, con la mente abierta y con la mayor objetividad posible. En este libro generoso y deliciosamente útil, nos revela los trucos que le permiten analizar los datos de manera deslumbrante. En su lista de consejos hay atajos prácticos y advertencias contra trampas. Nos enseña a desconfiar de nuestra intuición, a eludir errores frecuentes y a hacer predicciones fiables, al tiempo que nos relata un sinfín de casos elocuentes y curiosos. ¿Por qué sabíamos que las vacunas funcionarían contra la covid? ¿Qué provocó la catástrofe de Chernóbil? ¿Por qué Barack Obama dormía tan tranquilo? ¿Qué prejuicio ridículo frustró el fichaje de Marc Gasol? ¿Cuál es el secreto de un superpronosticador? ¿Por qué tantos futbolistas nacen en enero?» (Reseña Amazon)

 

 

Piensa claro

Ocho reglas para descifrar el mundo y tener éxito en la era de los datos

Kiko Llaneras

Editorial: DEBATE 2022

Debate Club de lecturas 1: Sábado 27 Julio 2024 – 19hrs CET (España peninsular)

Links de conexión a sesiones de debate zoom, disponibles para soci@s en sección Ágora de página de inicio de www.clubdelecturas.com.

 

Guía de Lectura preparada por: Francisco Romero Pérez – Torre-Pacheco, Murcia, España

 

 

 

Kiko Llaneras

 

Los datos nos rodean. Se han convertido en un activo esencial, pero no solo para las empresas que se dedican a sacarles provecho, sino también para cualquier gobierno, institución o persona que quiera tomar mejores decisiones. Tanto si queremos escoger la escuela de nuestros hijos, como estudiar las ballenas, hacer fichajes de futbolistas o entender los grandes acontecimientos sociales y políticos, hoy es fundamental descifrar lo que nos dicen los números.

Kiko Llaneras (Alicante, 1981) es doctor en ingeniería industrial. Ha sido profesor en la Universitat de Girona y en la Universidad Politécnica de Valencia. Lleva años dedicado a ordenar, interpretar y explicar datos con sensatez, con mente abierta y objetividad.

En este libro, Llaneras nos revela los trucos que usa para analizar los datos y nos propone una serie de consejos (atajos prácticos y advertencias contra trampas). Nos enseña a desconfiar de nuestra intuición, a eludir errores frecuentes y a hacer predicciones fiables, al tiempo que nos relata un sinfín de casos elocuentes y curiosos.

Él mismo cuenta que ya de niño era un obsesivo de la organización; hacía listas de todo, de cómics ya leídos o de películas por ver, y llevaba una contabilidad para estirar su paga. Esos impulsos los fue domesticando hasta haber canalizado esa tendencia hacia actividades remuneradas. Empezó con un blog de datos y gráficos y acabó dejando la docencia universitaria para dedicarse al periodismo, trabajando en El País, el diario de más prestigio y de mayor tirada de España.

 

 

PIENSA CLARO

 

INTRODUCCIÓN.

Los datos están de moda, pero en realidad han sido siempre una pieza básica de la ciencia, que es nuestro método para generar nuevo conocimiento.

 

Los científicos pioneros se dedicaron a recorrer la Tierra buscando especímenes, como Charles Darwin a bordo del Beagle, para luego ordenarlos, clasificarlos y tabularlos. La contabilidad era esencial.

 

El año pasado en el club pudimos comentar el libro La medición del mundo, de Daniel Kehlmann, que nos contaba el encuentro en 1828 del naturalista Alexander von Humboldt, empedernido viajero que exploró selvas, escaló montañas y navegó por el Orinoco; y el astrónomo y matemático Carl Friedrich Gauss, que vivía alejado del mundo concentrado en sus fórmulas. Dos visiones diferentes de la ciencia unidos por un mismo anhelo, el registro de datos para la medición del mundo.

 

La novedad es que ahora los datos nos rodean en nuestra vida más cotidiana. La digitalización, que es la gran transformación del siglo XXI, los ha multiplicado y los ha hecho omnipresentes. Para casi todo se necesita una mirada cuantitativa.

 

Este es el argumento esencial de este libro: el mundo es un lugar complejo y los datos ayudan a descifrarlo.

 

El libro se divide en estas ocho reglas:

  1. Acepta la complejidad del mundo.
  2. Piensa en números.
  3. Protege tus muestras de sesgos.
  4. Asume que atribuir causas es difícil.
  5. No desprecies el azar.
  6. Predice sin negar la incertidumbre.
  7. Admite los dilemas y haz malabares.
  8. Desconfía de tu intuición.

 

 

PRIMERA REGLA.  Acepta la complejidad del mundo

 

Vivimos en un lugar complejo.

 

Con el ejemplo del azaroso viaje de las angulas desde el mar de los Sargazos, en el Atlántico septentrional, hasta llegar como anguilas a los ríos de Europa, América y África, Llaneras nos introduce en la idea de que el mundo es un lugar complejo.

 

Para empezar, el mundo no es lineal. Nuestro cerebro espera que las cosas sean proporcionales. Es la ley que asume por defecto, y funciona algunas veces, pero no siempre. Los fenómenos naturales y artificiales que estudiamos son no lineales, discontinuos, a veces incluso caóticos. Los ejemplos son incontables, pero hay una familia de comportamientos que merece especial atención, porque nuestro cerebro los rechaza: los fenómenos exponenciales.

 

Las funciones exponenciales nos resultan contraintuitivas. Nuestra dificultad para pensar en crecimientos geométricos nos empuja a cometer errores en la vida diaria. Es una de las razones por las que, al inicio de la pandemia, en pocos días el Gobierno español pasó de recomendar calma a ordenar un confinamiento total.

 

Luego están los sistemas caóticos, fenómenos impredecibles por naturaleza, a los que no nos podemos anticipar, no porque no los entendamos bien, sino porque las leyes que los rigen no sirven para predecir su comportamiento. Tal y como nos explicó en la década de los sesenta el científico del MIT que popularizó la teoría del caos, Edward Lorenz: «¿El aleteo de las alas de una mariposa en Brasil puede desencadenar un tornado en Texas?». Es el «efecto mariposa». En realidad, lo que nos dice es que no basta con conocer las leyes para hacer predicciones, sería necesario poder medir con  precisión toda la innumerable multitud de variables que intervienen en un fenómeno.

 

Todo tiene muchas causas.

 

Tras un accidente aéreo las informaciones tienden a buscar si ha sido un fallo humano o mecánico, pero la realidad es que los aviones tienen mecanismos de seguridad redundantes, por lo que es muy raro que se produzca un fallo catastrófico por un solo motivo, por más que una parte de la prensa, categórica, lleve a titulares una causa única.

 

Otro ejemplo que nos plantea Llaneras es el informe sobre el accidente de Chernóbil. Tras años de investigaciones, el informe final del Organismo Internacional de Energía Atómica atribuye la catástrofe a una concatenación de fallos: el reactor estaba mal diseñado y a eso se sumó el hecho de que los operadores actuaron de manera temeraria y las medidas que adoptaron para atajar el problema lo complicaron. Y es más complicado aún, porque ¿en qué medida podemos culpar a los técnicos por falta de formación y no a los responsables de prepararlos? No es solo que las cosas ocurran por muchos motivos, además sucede que esos motivos tienen sus propios motivos.

Conclusión: evitemos el reduccionismo causal. La mayoría de fenómenos tienen múltiples causas.

Para ilustrar esa idea, pone sobre la mesa el debate sobre los factores que explican el éxito en los estudios de un escolar.

 

Los informes evidencian que la renta es uno de los factores claves en la educación, pero también influye la lotería genética. Además importan otras variables: nuestro barrio, el colegio al que fuimos, cómo eran nuestros hermanos, la insistencia de nuestra abuela, lo sana que fue nuestra infancia, lo buena que era la maestra de preescolar y, como veremos en otro capítulo, hasta el hecho de haber nacido en enero y no en diciembre.

 

Pregunta 1. En tu caso ¿en qué grado ha pesado cada uno de esos factores en tu desarrollo formativo? ¿Hay algún otro que añadirías en tu experiencia personal?

 

 

¡Tus comentarios son bienvenidos!