Sobre leer poesía

Descripción

SESIÓN PRESENCIAL: Viernes 9 de Enero de 2026, 19hrs, Biblioteca Municipal «Ricardo León» de Galapagar, Madrid


 

 

It is difficult to get the news from poems
Yet men die miserably every day for lack
Of what is found there
W. C. Williams
Asphodel, That Greeney Flower1i
Debate Club de lecturas: viernes, 09 de enero 2026 – 19.00 h España
Debates presenciales en Sala de Autores, Biblioteca Municipal Ricardo León de Galapagar, Madrid. Más información en: www.clubdelecturas.com.
Guía de Lectura preparada por:
Paco Marín, Galapagar, Madrid
Cristina Sánchez Sainz-Trápaga, Las Rozas, Madrid
Ubicación de esta guía en la web de Club de Lecturas:

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Presentaciones
Ronda de presentaciones, incluyendo:

¿Leemos poesía?

¿Cuándo leemos poesía? / ¿Cuándo no podemos leer poesía?

¿Por qué leemos poesía? / ¿Por qué no leemos poesía?

¿Cómo leemos poesía?

¿Para qué leemos poesía?

¿Escribimos poesía, siquiera mentalmente?

 

Para muestra, algunos botones

EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA
F. García-Lorca
Sonetos del amor oscuro (1935-1936)

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal, la piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí, rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena noche
del alma para siempre oscura.

ELEJÍA (A RAMÓN SIJÉ)
M. Hernández (1936)
Antología Poética de Miguel Hernández (2010). Instituto Damià Campeny.

En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como el rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas y órganos mi dolor sin instrumento, a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas, y tu sangre se irán a cada lado disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.