Pensar rápido, pensar despacio – Daniel Kahneman

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Descripción

Sesión 1 de 2 – 17 de Abril de 2021 Audio 1 en IVOOX: https://go.ivoox.com/rf/68742202

Sesión 2 de 2 – 1º de Mayo de 2021 Audio 2 en IVOOX:

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Reseña

Nuestra mente no es una tabula rasa, sino que viene predefinida y pre-estructurada para poder interpretar la realidad y tomar las decisiones idóneas, disponiendo de poca información y con el mínimo desgaste energético. Esta máquina tan eficiente de permanente cálculo, análisis, síntesis, intput- output, definitivamente no es un robot, ni tan solo actúa según el principio de racionalidad plena ni utilidad económica. El ser humano no es un econos, y, aun teniendo muchas herramientas cognitivas y estrategias a su mano, no es capaz de maximizar su beneficio, ni bienestar. ¿Por qué?  Según Kahneman somos guiados por la ley de mínimo esfuerzo, de tomar decisiones rápidas, de escopetear estereotipos. Nos encanta fiarnos de nuestra intuición y hacer proyecciones a futuro basados en poco más que corazonadas. Subestimamos las herramientas estadísticas que requieren más esfuerzo y nos acomodamos en la zona de optimismo intuitivo que nos hace creer en el mejor de los escenarios imaginados. El autor despliega en su libro un amplio argumentario, basado en un sinfín de experimentos, conforme estamos guiados por múltiples sesgos cognitivos, algunos conscientes, otros tantos, por debajo del umbral de la consciencia. Mediante la metáfora del sistema 1 y sistema 2, explica la lógica de nuestros procesos cognitivos y de toma de decisiones arrojando luz sobre los mecanismos predeciblemente irracionales e intrínsicamente contradictorios.

 

“Pensar rápido, pensar despacio”

Daniel Kahneman

 

Debate, 2012

 

Debates Club de lecturas:

1/3 Sábado 17 de Abril- 19hrs España

2/3 Sábado 1 Mayo – 19hrs España

 

 

Guía de Lectura preparada por: Smart Philo

 

Daniel Kahneman (1934, mandato británico de Palestina) profesor emérito de psicología de la Universidad de Princeton y colaborador con la Universidad Hebrea de Jerusalén. Su trabajo se centra en la psicología cognitiva y de la toma de decisiones, por el cual ha sido galardonado con el premio Nobel en Economía en 2002. Ha sido profesor de múltiples universidades estadounidenses y miembro de asociaciones profesionales de psicología, filosofía, economía y ciencias experimentales, doctor honoris causa de una larga lista de universidades prestigiosas. Ha sido galardonado con numerosos premios y distinciones por las instituciones internacionales. En su larga y muy prolífica carrera académica cuenta con una extensa lista de publicaciones, incluidos varios libros del ámbito de psicología hedonista, toma de decisiones, juicios y economía conductual. Junto con Amos Tversky, ha promovido el nuevo paradigma de la economía, crítico con el concepto de utilidad, y merecedor del premio Nobel en esta disciplina, unos de los pocos no-economistas que lo habían conseguido. Su libro “Pensar rápido, pensar despacio” es un bestseller en la categoría de divulgación científica.

 

“PENSAR RÁPIDO, PENSAR DESPACIO”

PRIMERA PARTE: DOS SISTEMAS

Introducción                                                                                

El objetivo que se plantea el autor es muy pragmático: hacernos la vida mas fácil mediante la mejora del proceso de toma de decisiones. Se trata de poner en evidencia numerosos sesgos de nuestra intuición y debilitar nuestra excesiva confianza en ella. Como base empírica del estudio sirven los resultados de experimentos de psicología cognitiva, realizados a lo largo de varias décadas, que habían demostrado nuestra ignorancia estadística y una fe infundada en juicios intuitivos estereotipados. En situaciones de incertidumbre, reza la tesis del libro, nuestra mente es susceptible de cometer errores de forma sistemática y previsible. Solo nos esforzamos a pensar si no nos viene a la cabeza ninguna “corazonada intuitiva”.

1.      Los personajes de la historia

Al ver una expresión facial en una fotografía emitimos un juicio intuitivo rápido. Es un ejemplo de cómo actúa nuestro sistema 1 – rápido, automático e impulsivo. Un contraejemplo de ello sería resolver una multiplicación de 2 dígitos y hacer entrar en la escena el sistema 2, que requiere esfuerzo, elección y cálculo. Nos autoidentificamos pensando más en el sistema 2, considerándonos racionales, viendo nuestras decisiones como razonadas y bien calculadas. No obstante, argumenta a lo largo de todo el libro el autor, somos fundamentalmente el sistema 1. Algunas acciones, donde de forma predominante interviene el sistema 1, serían: un cálculo sencillo, el reconocimiento facial o de voz, un pensamiento estereotipado, frases sencillas, reacciones rápidas de un experto, habilidades innatas que compartimos con los animales, orientación, tanto espacial como en las relaciones sociales. En cambio, el sistema 2 se especializa en argumentos complejos, en buscar elementos, tanto en el mundo físico como en la memoria, en poner atención a algo concreto, como un aparcamiento difícil.

Debido a que el alcance de nuestra atención esta limitado, y nuestro cerebro optimiza el uso de recursos, el sistema 1 está siempre activo, mientras el sistema 2, permanece en stand-by. Dicho de otra manera, solo acudimos al sistema 2, cuando el sistema 1 no es capaz de resolver el problema intuitivamente. El sistema 1 tiene una serie de sesgos sistemáticos, una especie de “ilusiones cognitivas”, ya que no se guía ni por la lógica ni por la estadística.

 

#1 ¿Dividir el pensamiento humano en 2 sistemas no es un “nuevo cartesianismo”? ¿Qué te dice tu intuición sobre ello?

 

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