Descripción
SESIÓN ONLINE: Sábado 24 de octubre de 2026
LOS VIRREYES
Federico De Roberto
Editorial: Acantilado, 2008
Debate Online Club de lecturas: Sábado 24 octubre 2026 – 19:00 h (hora de Madrid)

Guía de Lectura preparada por: Antonino Giaquinta – Galapagar, Madrid, España
Federico De Roberto – BIO
(Nápoles, 1861 – Catania, 1927)
Vida, formación y trayectoria
Federico De Roberto nació en Nápoles en 1861 y creció en Catania, la ciudad siciliana que proporcionaría el escenario social y político de su novela más conocida. Vivió en un momento decisivo: había nacido el mismo año de la proclamación del Reino de Italia, pero su generación comprobó que la unidad política no resolvía automáticamente las desigualdades y los conflictos heredados del pasado.
Se inició como periodista, crítico y narrador. Colaboró con la prensa y pasó temporadas en
Milán, donde se relacionó con el mundo editorial y literario y recibió la influencia de Giovanni Verga y Luigi Capuana. La práctica periodística contribuyó a su atención a los detalles, a la documentación y a las contradicciones entre las declaraciones públicas y los intereses privados. Más adelante regresó a Catania, donde continuó escribiendo y estudiando la obra de Verga, a quien consideraba un maestro.
De Roberto y el verismo
El verismo fue una corriente narrativa italiana de las últimas décadas del siglo XIX que buscó representar la vida social sin idealizaciones ni intervenciones moralizantes explícitas del narrador. Se desarrolló en diálogo con el realismo europeo y, sobre todo, con el naturalismo francés: ambos prestaban atención al ambiente, las desigualdades y los condicionamientos económicos y familiares. Entre sus recursos destacan la observación minuciosa, la verosimilitud de los diálogos, la adaptación de la lengua al mundo representado y la llamada «impersonalidad»: dejar que los personajes se revelen por sus palabras, acciones y contradicciones.
Esta perspectiva explica la singularidad de I Vicerè: la unificación no se narra como epopeya de héroes, sino como transformación de las oportunidades de una familia aristocrática. El lector debe reconstruir la crítica a partir de los comportamientos y los conflictos de los Uzeda, no de una lección explícita del narrador.
Pregunta #1
¿Qué gana De Roberto al presentar la conducta de los Uzeda sin un narrador que la condene abiertamente? ¿En qué se diferencia este procedimiento de la mirada sobre los «vencidos» de Verga?
El principal referente francés es Émile Zola (1840–1902): en novelas como La taberna (L’Assommoir, 1877) y Germinal (1885) examinó la influencia del medio y la herencia con una ambición «experimental» ligada al positivismo. Gustave Flaubert, autor de Madame Bovary (1857), fue un antecedente decisivo del realismo moderno; los hermanos Edmond y Jules de Goncourt también contribuyeron a la sensibilidad naturalista. No conviene confundir las escuelas: Verga se distanció del cientificismo de Zola y desarrolló una visión más fatalista y una voz narrativa arraigada en el habla y la perspectiva de sus personajes. El verismo no es, por tanto, una simple traducción italiana del naturalismo francés.
De Roberto hereda esa atención al contexto y a la impersonalidad, pero lleva la observación hacia la psicología individual y los mecanismos del poder. A diferencia del mundo campesino de buena parte de la obra de Verga, en Los Virreyes disecciona una aristocracia siciliana; la ironía, la caricatura y el grotesco conviven con el análisis de la herencia, las ambiciones y las instituciones. De ahí que los acontecimientos del Risorgimento aparezcan filtrados por testamentos, matrimonios, conventos y elecciones.
Esta combinación explica la singularidad de I Vicerè: no presenta la unificación de Italia desde la épica de sus héroes, sino desde los salones, conventos, propiedades y despachos de una familia aristocrática. Los grandes acontecimientos históricos se perciben por sus efectos en los patrimonios, las carreras eclesiásticas, las alianzas matrimoniales y las ambiciones políticas de los Uzeda.
Obras principales y recepción de I Vicerè
Entre sus obras destacan los relatos de La sorte (1887) y Documenti umani (1888), las novelas Ermanno Raeli (1889), L’illusione (1891), I Vicerè (1894) y Spasimo (1897), además de trabajos de crítica literaria. I Vicerè es la pieza central del llamado ciclo de los Uzeda: L’illusione sigue la vida sentimental de Teresa Uzeda; I Vicerè amplía la mirada a la familia y a la política siciliana; L’imperio, publicada póstumamente en 1929 e inconclusa, prolonga la trayectoria política de Consalvo.
La acogida de I Vicerè fue desigual. Aunque De Roberto era conocido en los medios literarios de su tiempo, la novela no alcanzó de inmediato el prestigio que hoy posee. La crítica desfavorable de Benedetto Croce contribuyó a su posterior marginación, y el cambio de gustos literarios tampoco favoreció su difusión. Su recuperación crítica durante el siglo XX permitió reconocerla como una de las grandes novelas italianas sobre el poder y las contradicciones del Risorgimento.
Leonardo Sciascia frente al juicio de Croce
El ensayo de Leonardo Sciascia «Por qué Croce no tenía razón», incluido en esta edición, constituye una de las defensas más penetrantes de Los Virreyes. Sciascia recuerda que
Benedetto Croce consideraba a De Roberto un «espíritu prosaico» y veía la novela como «una obra pesada, que no ilumina el intelecto ni hace latir el corazón». La objeción respondía a una concepción de la literatura que privilegiaba la intuición poética y tendía a menospreciar la indagación histórica, psicológica y social. Sciascia invierte el argumento: lo «prosaico», lejos de ser un defecto, puede ser la virtud de una inteligencia narrativa exacta que revela las relaciones profundas entre familia, clase e instituciones.
Para Sciascia, la novela está construida con un ritmo y una distribución de personajes extraordinariamente seguros: no hay figuras accesorias, porque cada una encarna un fragmento necesario de la historia colectiva. La princesa Teresa, ausente porque ya ha muerto cuando se abre el relato, continúa ejerciendo un poder decisivo mediante su testamento. Sciascia observa que la novela se despliega entre dos actos públicos de lenguaje y autoridad —el testamento y el mitin electoral—: del mandato patrimonial de la madre al discurso político del nieto. La continuidad entre ambas escenas descubre la supervivencia de las relaciones de dominación bajo formas nuevas.
Su valoración es inequívoca: «Los Virreyes es la novela más grande con que cuenta la literatura italiana después de Los novios». La novela sí ilumina el intelecto, sostiene Sciascia, porque muestra no solo los males políticos de su tiempo, sino también algunas de sus causas. Esta defensa no se limita a contradecir un gusto estético: reivindica la capacidad de la ficción para interpretar críticamente el Risorgimento y el transformismo de las élites. Fuente: Leonardo Sciascia, «Por qué Croce no tenía razón», ensayo incluido en el EPUB facilitado, al comienzo de la edición.
Una clave para leer la novela
De Roberto no pregunta solamente quién gobierna después de la unificación, sino qué cambia realmente cuando cambian las instituciones. La familia Uzeda ofrece una respuesta incómoda: una élite puede conservar su influencia si aprende a utilizar las reglas del régimen que la sustituye. Esta idea conectará más adelante con El Gatopardo, aunque el tono satírico de De Roberto es muy distinto de la melancolía de Lampedusa.
Pregunta #1
¿Qué sensación en general os ha producido esta novela?
¿Larga, aburrida, interesante, mantiene el ritmo y la tensión narrativa…?


