Al norte la montaña, al sur el lago, al oeste el camino, al este el río – László Krasznahorkai

Descripción

SESIÓN ONLINE: Sábado 14 de febrero de 2026

 

 

Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río

Lázlo Krasnahorkai

 

Editorial: Acantilado

 

Debate Online Club de lecturas: Sábado 14 febrero 2026 – 19hrs CET (España Peninsular)

 

Guía de Lectura preparada por: Silvina Ponce Dawson, conectada desde Buenos Aires, Argentina

 

Algunos apuntes sobre el autor (tomados del texto escrito por el presidente del Comité Nobel, Anders Olsson).

El autor László Krasznahorkai nació en 1954 en la pequeña ciudad de Gyula, al sureste de Hungría, cerca de la frontera con Rumania. Se trata de una zona rural remota similar al escenario de su primera novela, Sátántangó, publicada originalmente en 1985 (Tango satánico), que fue un éxito literario. La novela retrata a un grupo de residentes desamparados en una granja colectiva abandonada en la campiña húngara justo antes de la caída del comunismo. En 1994 La novela se convirtió en una película de 7 horas muy original realizada en colaboración con el director Béla Tarr.

La crítica estadounidense Susan Sontag pronto coronó a Krasznahorkai como el «maestro del apocalipsis» de la literatura contemporánea, una opinión a la que llegó tras haber leído el segundo libro del autor, Az ellenállás melankóliája (1989; Melancolía de la resistencia). Aquí, en una fantasía de terror febril ambientada en un pequeño pueblo húngaro enclavado en un valle de los Cárpatos, el drama se intensifica aún más. Desde la primera página nos encontramos en un vertiginoso estado de emergencia en el que la llegada a la ciudad de un circo fantasmal, cuya principal atracción es el cadáver de una ballena gigante, es crucial para la dramática secuencia de acontecimientos. Empleando escenas oníricas y caracterizaciones grotescas, László Krasznahorkai retrata magistralmente la brutal lucha entre el orden y el desorden. Nadie puede escapar a los efectos del terror.

László Krasznahorkai es un gran escritor épico de la tradición centroeuropea, que se extiende desde Kafka hasta Thomas Bernhard, y se caracteriza por el absurdo y el exceso grotesco. Pero sus horizontes son más amplios, y pronto mira hacia Oriente, adoptando un tono más contemplativo y refinado. El resultado es una serie de obras inspiradas en las profundas impresiones que le dejaron sus viajes a China y Japón. Sobre la búsqueda de un jardín secreto, su novela de 2003, Északról hegy, Délről tó, Nyugatról utak, Keletről folyó (Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río), es un relato misterioso con potentes secciones líricas que se desarrolla al sudeste de Kioto. La obra actúa como preludio del libro Seiobo járt odalent (2008; Y Seiobo descendió a la Tierra), una colección de diecisiete relatos, organizados en una secuencia de Fibonacci, sobre el papel de la belleza y la creación artística en un mundo de ceguera e impermanencia. Junto con su quinteto de epopeyas, representa la obra maestra de Krasznahorkai. El hilo conductor del libro es el mito japonés sobre Seiobo, quien, según la leyenda, protege el jardín que, cada tres mil años, produce frutos que otorgan la inmortalidad.

Otra obra cautivadora que muestra la amplitud y el registro literario de László Krasznahorkai es el relato corto Aprómunka egy palotáért: bejárás mások őrületébe (Trabajos de pico y pala para un palacio: entrando en la locura de los demás, ver episodio de podcast sobre esta obra acá: https://open.spotify.com/episode/01mpwUh2KG8MLHlLNzPHCj). Este relato, extremadamente entretenido y algo alocado, se desarrolla en una Manhattan embrujada por los fantasmas del gran Herman Melville, quien una vez vivió allí, y sus fanáticos admiradores. Es un libro que no solo trata sobre la maldición de la imitación, sino también sobre la bendición de la resistencia.

En 2025 László Krasznahorkai ganó el Premio Nobel de Literatura “por su obra cautivadora y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”.

Descripción del libro provista por la Editorial Acantilado que lo publicó en castellano con traducción de Adan Kovascics:

Al sur de Kioto, junto a la vía del tren de la línea Keihan, a sólo una parada de la ciudad, hay un monasterio. Una escalada laberíntica conduce al nieto del príncipe de Genji a este lugar apartado. No muy lejos de allí, dicen, tiene que hallarse el jardín más hermoso del mundo. Camina por todo el recinto del monasterio como movido por una fuerza interior. Una construcción sutil ha dado forma a la naturaleza, cada cosa tiene su lugar y cada forma su significado. Y así se desplaza una mirada perspicaz y minuciosa sobre la naturaleza, sobre las plantas, el viento y los pájaros, pero también sobre la arquitectura, las pagodas, las terrazas y los patios. Dejar que lo pequeño devenga grande, desplazar lo secreto al centro de atención, rastrear la belleza de lo cotidiano, eso es lo que hace László Krasznahorkai en este viaje literario al Japón, un libro de una prosa embriagadora, fascinante, que nos transporta al universo ideológico y sentimental del país nipón.

Según la nota aparecida en Página 12 (ver más abajo), “Al norte la montaña, al sur el lago, al oeste el camino, al este el río”, es una suerte de remanso a su mirada más desencantada del mundo.

 

El libro y las preguntas

El título del libro remite a algo oriental. Describe un mapa casi con la estructura de un haiku: “Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río”. Nos predispone a una lectura cercana a la meditación. Comienza con el epígrafe “Nadie lo ha visto dos veces”. Después les preguntaré por qué les parece que usó ese epígrafe. Por el momento, sigamos con la descripción. El epígrafe ya introduce algo de misterio. El relato continúa en el capítulo II (¿es el epígrafe el capítulo I?) mencionando el tren de la línea de Keihan en el que llega el personaje de la historia quien se baja cerca de la “desaparecida puerta de Rashomon” y de pronto ve “otro tipo de construcciones, otro tipo de calles, como si se hubiesen perdido de repente los colores y las formas”. El misterio va in crescendo. Sabemos que el lugar donde se baja el personaje (desconocido hasta ese momento) está al sur de la ciudad de Kioto, la capital del imperio. Su marcha transcurre “por calles estrechas y laberínticas”. El personaje no pregunta a nadie cómo llegar al lugar que busca. Aunque hubiera querido hacerlo, no habría podido: todo está cerrado y no hay nadie en la calle. De repente se da cuenta de que todos los caminos suben. Se topa con un muro muy alto y lo va bordeando, cruza un puente que atraviesa una zona muy verde pero el muro continúa, blanco. Está buscando una puerta. No la encuentra y sin embargo, en un momento se da cuenta de que está adentro de ese lugar rodeado por la pared blanca. Se da cuenta porque ve el “Nan-Daimon” (Nandaimon en la versión en inglés). “Nandai-mon” (Portón del sur, https://www.todaiji.or.jp/es/information/nandaimon/)  es la puerta de entrada a un templo budista ubicado en la ciudad de Nara (Tōdai-ji) que alberga una estatua gigante de Buda. La descripción del Nandaimon que hace en el libro parece corresponder a la del templo en Nara (dos techos superpuestos sobre pilares gigantes). Nara es una ciudad japonesa que está al sur de Kioto, pero a unos 45km de distancia. ¿Qué rol cumple ese pórtico? se pregunta el texto. “No revelaba la identidad de aquello cuya puerta era, como si se hubiera producido un error, sea en la puerta, sea en los ojos que la miraban, aunque el pensamiento que en su día trabajara en su planificación parecía tan evidentemente disciplinado que bastaban ahora unos instantes para comprender que esta estructura monumental era un pórtico pero de otro tipo, un pórtico que recibe al recién llegado que viene de una dirección y lo conduce hacia otra dirección, una puerta que lleva de un sitio a otro, una puerta del todo solitaria en un patio pelado, con cuatro pares de gigantescos pilares y, entre ellos, condenados desde un principio a mantenerse casi eternamente cerrados, tres pares de batientes.” Un pórtico que no es puerta, que está cerrado siempre, que cambia la dirección del que llega.

Pregunta 1:

¿Qué sensaciones les genera esta introducción del libro?

 

 

 

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